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jueves, 31 de marzo de 2011

EL RINCÓN DEL ÚLTIMO TABLERO(Ecos del torneo Casco Antiguo)

EL RINCON DEL ULTIMO TABLERO

IMPRESIONES DEL II TORNEO - PZA ALTA DE BADAJOZ



Lo primero que debo decir es que no trato de hacer una crónica propiamente dicha del torneo, que para eso ya está Generelo, y de más estaría que yo tratara de quitarle clientela, así que a los interesados les remito a la web del Santa Isabel para tener toda la información de lo sucedido, ronda a ronda, con sus fotos, su clasificación y algunos comentarios de su simpático webmaster. Además, publicar una crónica casi un mes después no sería muy adecuado.


Mi intención es mucho más modesta; a saber, contar mis propias impresiones en el torneo, o dicho de otro modo, hablaros del papel del jugador que quedó a 58 escalones de los 400 euros del premio. Vergüenza me produce confesar que logré tan solo 2 puntos y que mi posición final fue la 59 para un total de 65 jugadores presentados, pero desgraciadamente este tipo de listas son públicas y de nada me serviría intentar engañaros o negar la evidencia.


Entiendo además que labor tan poco interesante como contar las andanzas de este tipo de jugador pueda atraer a bien pocos lectores, pero me encomiendo a los afortunados que, como yo, copamos los peores puestos de los torneos de ajedrez, y que tienen un margen de mejora tan enormemente grande que para si quieran los desgraciados que se llevan los premios.


Para ellos y para mí, y para todo aquel que en secreto siente como una pequeña victoria evitar la última mesa del torneo, escribo estas disquisiciones del Rincon del Ultimo Tablero. Espero que os gusten. Empezamos pues.


Después de 14 meses sin jugar ningún torneo (el último había sido el de Reyes de 2010) me comprometí con Enrique Gallardo a ir con él a éste. Su desmedido interés para que asistiera, su consejo sobre la importancia de jugar torneos para progresar en el juego y la preocupación que mostró durante los últimos días por mi “preparación”,... quedaron plenamente explicados cuando la noche anterior me confesó que no tenía coche y que tendría que llevarle yo.


En cualquier caso lo cierto es que ya me apetecía saborear un poco de ajedrez y la oportunidad de competir después de meses sin probarme, la oportunidad que se me brindaba de quedar en evidencia, de hacer el ridículo en un marco incomparable, en plena calle, hala, para que todo el mundo lo viera, era sencillamente fabulosa.


Bueno, a decir verdad albergaba buenas impresiones, y la sensación de que esta vez no iba a hacerlo tan mal como en otras ocasiones se fue apoderando de mi en los días precedentes. Aqueste any si, me dije en mi mejor catalán, pero luego todo resultó un calco de esas sensaciones ya vividas que, desgraciadamente, me van alejando de forma instintiva de los torneos.


Para empezar el sorteo me deparó un rival con el que me gusta jugar, Iñigo López, y por el que siento especial predilección. Era mi segunda partida con él y estaba convencido de perder, como en la primera (recuerdo una partida muy complicada con la que me lo pasé muy bien), claro, pero me dije que jugaría tranquilo y que intentaría ponerle las cosas complicadas.


Aquí tenéis la partida:









La suerte me deparó en segunda ronda a Carmelo Trigo, un histórico, con el que también había jugado en otra ocasión. En aquella primera ocasión me barrió literalmente. Ahora estaba dispuesto a intentar ganar, tenía las pilas cargadas y las piezas blancas para intentar la machada. En la apertura cobré ventaja y al poco gané un peón central limpio, pero más de 30.000 partidas en Buho 21 iban a devolverme a la cruel realidad.


Aquí la tenemos:










A la tercera partida llegué tarde y me tocó una niña con pocos fundamentos ajedrecísticos, es cierto, pero que ya ve los mates en una. En unas pocas jugadas, y casi sin pretenderlo, me quedé con pieza limpia de ventaja. Así que me puse a jugar sin apuntar y pensando que todo el pescado estaba vendido. Y en estas llega un jaque inicuo de torre y sin ambiciones y en lugar de hacer la jugada que salta a la vista y que, en este caso si, era buena, tapar el jaque y después enrocar tranquilamente, me pongo original y muevo mi rey...a la única casilla en la que queda irremediablemente encerrado para que el siguiente jaque, esta vez de dama, sea el último y definitivo. Un error (o más bien el error) que vengo arrastrando como un niño chico desde que empecé hace tres años, y que no es otro que calcular las posibles jugadas que yo puedo hacer después de efectuar una concreta, obviando por completo las jugadas del rival, por muy inmediata que sea. Lamentable.


En ese momento me levanté y me fui a pasear por el barrio. Algo de turismo bajo la lluvia no me podía venir mal para refrescarme la cabeza. Me rondaron ideas de abandonar el torneo. Cuando me senté en la cuarta ronda, frente a otro niño, jugué al toque sin animo ninguno y, logicamente, perdí.


El descanso y la comida fueron un alivio. Nos invitaron los “Benavides” en su propia casa, así que estuvimos como en familia, relajados, distendidos, aunque la procesión iba por dentro. El vino autentico francés, la variedad de ibéricos y el exquisito pollo en salsa, con miles de patatas fritas caseras, con que la señora de la casa agasajaba a sus invitados, me llevaron a olvidar todos los males. Después me “obligaron” a tomarme tres o cuatro cafés, con lo que ya estábamos listos para la jornada vespertina.


La 5ª ronda me emparejó en la última mesa con un niño que no representó ningún problema. Al menos no era el peor del torneo, si bien el crío tiene por delante muchos años de progreso con los que yo no cuento. Así que esta victoria no me levantó en absoluto el ánimo.


La penúltima sí fue una auténtica piedra de toque para mí, porque Jose Gonzalez representa a la perfección el nivel de juego al que aspiro llegar con el tiempo, el jugador tranquilo que se maneja en mitad de la tabla, compitiendo de tú a tú con oponentes de entre 1500 y 1800 ptos elo, y dando esporádicamente algún susto a los que están por encima de ese nivel. Desde fuera quizás la aspiración no parezca demasiado ambiciosa, pero espero que, al menos, sea realista, y que con el tiempo pueda llegar a esas cotas.


Además es un jugador (y un amigo) al que quiero agradecerle especialmente el afán que muestra por ayudarme a progresar, con continuos consejos y muestras de ánimo.


La partida fue (o al menos a mí me lo pareció) bastante interesante e igualada, solventándose finalmente en un final de peones en el que el bueno de José se equivocó cuando me parecía que podía haber forzado las tablas. Según él fue un error de cálculo, así que le creeré, si bien me parece tan hospitalario y buena persona que muy capaz fue de dejarse ganar para levantarme la moral.(Vaya manera la mía, de "pagarle" sus atenciones y su comida...)


Aquí os dejo la partida:









Con dos puntitos llegué al último peldaño: Victor Rodriguez Pastor. Otro rival con el que ya había jugado en una ocasión y que me había chorreado de lo lindo merced a un infantil error del que suscribe. Esta vez la cosa fue radicalmente distinta y estuve en la partida hasta que el tiempo empezó a agotarse. Moví todo lo rápido que apuntar las jugadas me permitía, y cuando cayó la bandera no puede decirse que mi posición fuera peor que la suya, En cualquier caso es cierto que llevó en todo momento la iniciativa y que, reloj al margen, mereció ese punto.


Desde aquí un saludo a él y, especialmente, a su padre, que le acompaña a todos los torneos, trayéndole desde la otra esquina del mundo, sacrificándose por satisfacer la pasión de su vástago, y esperando entre bambalinas pacientemente mientras los demás juegan, encantado siempre de charlar un ratito o de tomar un café o un refresco, que por supuesto siempre se empeña en pagar.









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Y así acabé el torneo, con dos puntitos en mi casillero y cinco derrotas, dos o tres de ellas muy dolorosas y estúpidas, pero creo que la jornada fue positiva, por aquello de que de los errores se aprende, porque me llevé a casa el convencimiento de que debo tomarme de otra manera ciertas derrotas y porque, después de todo, fue un buen domingo de ajedrez en un marco precioso y rodeado de amigos. Ojala muchos domingos fueran así, ¿no os parece? Un saludo y hasta la próxima entrega del Rincón del Ultimo Tablero.


Javier Magariño.

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lunes, 5 de octubre de 2009

El RINCON DEL ULTIMO TABLERO- ANALISIS DEL SOFTWARE "CHESSIMO"por Javier Magariños




El RINCON DEL ULTIMO TABLERO- ANALISIS DEL SOFTWARE "CHESSIMO" Septiembre de 2009 Por Javier Magariño


Bienvenidos a una nueva entrega de la sección "El Rincón del Ultimo Tablero" que, como ya sabeis todos los que seguís este blog, está orientado a todos aquellos que como yo llevan poco tiempo en este deporte y reciben todas las host... ,las esas, en el mismo carrillo.

Como nuestra intención es que eso deje de suceder algún día, y como además deseamos que ese día asome en el horizonte lo antes posible, continuamos con nuestra preparación y con los articulos de esta sección, con el animo y el deseo de que os ayuden, como a mi, a mejorar en vuestro ajedrez.




Tras las vacaciones tenemos que ponernos las pilas, pues se otean varios torneos llamativos, y en lo personal la primera recomendación de Enrique Gallardo, alma mater de este blog y asesor ajedrecisto del que suscribe estas líneas, es que me ponga a saco con la táctica.

Hay que decir que el desarrollo de la capacidad para "ver" requiere tiempo, horas de pararte ante las posiciones y buscar los diferentes motivos tácticos, tiempo que no todos tenemos, o que por lo menos no tenemos cuando lo deseamos, por lo que a veces se hace necesario algún método para acortar las distancias, y llegar a la meta por vericuetos distintos de aquellos que aprendieron y desarrollaron su "visión" siendo niños.


Uno de esos métodos, al alcance de cualquiera, son los entrenadores virtuales, lo que los anglosajones conocen como un "Personal Chess Trainer" y en esta ocasión os quiero hablar de uno que ha caido en mis manos recientemente y que me parece que se adapta perfectamente a gente que estudia ajedrez un poco a salto de mata, que tiene ratos muertos y que quiere progresar en el desarrollo táctico de su juego, si bien es cierto que el programa que nos ocupa también cuenta con secciones de aperturas y estrategia, entre otros.


El programa en cuestión se llama "Chessimo" y podeis encontrar una demo gratuita en internet, en la pagina www.chessimo.com. En dicha pagina se puede descargar esta demo, que consta que los primeros capitulos de cada sección y probarlo antes de decidir si deseais comprarlo. Compra que podeis gestionar directamente online, dado que la venta del programa es por descarga, lo que abarata el precio del producto, dado que el importante ahorro que supone la ausencia del soporte fisico, el transporte, los proveedores y la tienda, cada uno con sus comisiones correspondientes.








Aunque parece a priori otro entrenador virtual al uso, Chessimo tiene algunas características que lo diferencia del resto de la oferta que podemos encontrar en el mercado.


La primera de estas características es que está perfectamente localizado al castellano, virtud ésta muy util para el que suscribe, sobre todo porque a diferencia de otros Chess Trainer, y sobre todo en el apartado de Estrategia, viene acompañado de pequeñas explicaciones de la posición y los movimientos, y leerlas en castellano allana mucho el camino. Además los textos, así como el conjunto del programa, son muy didacticos e interactivos.

Pero, con todo, la principal diferencia, y lo que hace a Chessimo tan especial, es que se fundamenta en el concepto de los "patterns", para entendernos en cristiano, el programa pretende que mediante la repetición sistematica de posiciones claves lleguemos a la memorización de dichas posiciones y al reconocimiento de las mismas durante las partidas.


Los ejercicios se presentan en progresion creciente de dificultad y para la resolución de cada diagrama contamos con un tiempo determinado.


Según se avanza en el entrenamiento se intercalan problemas nuevos con otros ya resueltos para refrescar la memoria y asentar conceptos, con una reducción progresiva del tiempo para resolverlos. Se pretende así que esas posiciones claves se conviertan en modelos reconocidos por la memoria instantánea, lo que según su creador, el GM brasileño Gilberto Milos, ayuda a mejorar la intuición, desarrolla la visión combinativa y mejora el cálculo de variantes.



Otra de sus caracteristicas, que me parece muy interesante, es que pretende no ser autocomplaciente con el alumno, por lo que cada vez que se comete un error en la combinacion, el programa obliga a la repeticion de la misma para su correcta resolución. Además este software exige, como ya hemos dicho, la repeticion sistematica de los modelos para poder avanzar, y esto, unido al numero elevado de ejercicios, obliga a pasar muchas horas delante del ordenador estudiando y/o reconociendo las posiciones.









Hay que decir, antes de continuar, que el programa está especialmente enfocado hacia alumnos de nivel medio o medio/bajo y que no tienen demasiado tiempo para estudiar, con lo cual en cierto sentido se pretende sustituir las largas horas de estudio teorico a través de los manuales por ratos muertos delante de la pantalla repitiendo ejercicios y modelos. Al menos así se publicita el programa. Sustituir el estudio metódico por la repetición de posiciones delante de una pantalla resulta, cuando menos, bastante controvertido.
Chessimo abarca los aspectos del juego más importantes, a saber: aperturas, finales, finales comentados, táctica y estrategia, dividiendo cada parte en modulos, y cada modulo en un buen numero de problemas a resolver.
En primer lugar tenemos la Tactica, parte fundamental en cualquier chess trainer, y por añadidura en cualquier metodo de aprendizaje de este deporte. En esta ocasion contamos con 4320 problemas tácticos que empiezan en los mates elementales en una (siempre importantes, dado que nos sirven de modelos basicos y reconocibles en la caza del rey), y van ascendiendo hacia mayores complejidades.






En segundo lugar estaría la Estrategia, con 720 diagramas a resolver, que comienzan con sencillas posiciones de aperturas en las que hay que mantener o intentar dominar el centro del tablero, y continua con conceptos ya más avanzados, siempre de manera muy progresiva en su grado de dificultad, y que os introduce en conceptos como cambios de alfiles, alfiles malos, dominios de las columnas, puestos avanzados, etc.


La diferencia más notable con la sección de Tactica, es que en esta la resolucion de cada ejercicio viene acompañada de texto explicativo de las ideas estrategicas aplicadas para la resolucion de la posicion.




En tercer lugar tenemos la parte de los Finales, que a su vez se tratan en dos secciones: Finales Comentados, donde a través de sus comentarios, nos indica cómo jugar los finales mas importantes,ya sean de peones, de piezas menores, de torres, etc, hasta un total de 191 finales. La segunda parte de esta sección son 1440 ejercicios de Finales, donde de forma practica se ponen a prueba la teoria y los conocimientos adquiridos. Se basan sobre todo en los finales teorica y tipicamente ganados pero que hay que jugar con precisión, porque de lo contrario es muy probable que terminen en tablas, o en derrota.

En cuarto lugar, tenemos una pequeña libreria de aperturas, donde de forma algo somera se pasa revista a 71 aperturas, así como a sus lineas principales, comentadas de forma sencilla y con escasa profundidad, si bien es cierto que no es la intención del programa convertirse en una enciclopedia de aperturas, por lo que en este apartado el alumno debe valerse de otros medios mas profundos para solventar sus problemas en este area. En cualquier caso el objetivo es ofrecer una guía de las principales aperturas con sus jugadas más comunes sin una preocupación en colocar las variantes más actuales o entrar en discusiones teóricas.


Para completar el programa tenemos otra serie de opciones al margen de las ya comentadas.

Entre estas opciones secundarias tenemos en primer lugar la posibilidad de jugar partidas contra Chessimo.

En segundo lugar contamos con 101 Consejos de Ajedrez, bastante interesantes. En tercer lugar podemos analizar posiciones en un Tablero Auxiliar con el motor Crafty; esta opción está bastante bien implementada, dado que el tablero auxiliar se despliega superpuesto a la pantalla principal pudiendolo colocar en la zona que deseemos, no siendo necesario además que configuremos las posiciones a mano.

Y para terminar tenemos la función de repaso, que automaticamente se pone en funcionamiento cuando hemos estado mas de 20 dias sin estudiar una de las secciones, y que basicamente consiste en un recorrido por los ejemplos mas importantes que hemos estudiado para recordar lo aprendido.


En cualquier caso, llevo poco tiempo con este programa, ya que como os dije calló en mis manos hace tan solo unos dias. Las primeras impresiones son magnificas, pero necesitaré más tiempo para ver si el metodo funciona, al menos conmigo, de forma eficiente. No creo que pueda, como dice la publicidad de la obra, sustituir al estudio de los manuales de ajedrez, pero sinceramente pienso que dedicarle un rato todas las noches antes de acostarte sólo puede ser positivo.


Y hablando de manuales, os emplazo para dentro de unos dias a este Rincón, donde comentaremos un poco sobre algún libro que nos ayude a mejorar nuestro juego. Hasta entonces, un saludo, Javier.





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miércoles, 19 de agosto de 2009

El rincón del Último tablero: Un torneo de verano(Javier Magariños)

EL RINCON DEL ULTIMO TABLERO: SENSACIONES DE UN TORNEO DE VERANO.

“Bienaventurado el que sabe esperar, porque ese es dueño de la paciencia”, y la paciencia es una virtud, escasa, pero virtud al fin y al cabo, o algo así dice o debería decir esa bienaventuranza. El caso es que ya está aquí una nueva entrega del Rincón del Tablero, y por la tardanza lo primero que debo pediros es disculpas. Espero, y deseo, que a partir de ahora esta sección sea bastante más habitual entre las paginas del blog.

En mayo estuve tentado de haceros una pequeña crónica del torneo de los Galayos, especialmente porque la edición anterior, la del 2008, fue mi primer torneo, mi bautizo ante otros tableros, mi primera competición, y por eso a este torneo le tengo un cariño especial. Me hubiera gustado decir que el salto ajedrecístico después de un año de jugar pachanguitas en el club y de leer algún que otro manual fue considerable, pero faltaría estrepitosa y fraudulentamente a la verdad. Mi torneo fue para olvidar, tanto que melló mi moral y durante semanas no toqué ni tablero, ni libros ni piezas. Dos puntos sobre siete pasaron la correspondiente factura a una moral tan fragil como la mía.

Durante los dos meses siguientes los resultados de las pachanguitas en mi club han sido decepcionantes, ganandome a pulso la etiqueta de “ultimo tablero”. En mi descargo sólo puedo objetar que los ritmos de juego a cinco minutos son los que peor se me dan, sin duda. Todavía soy muy lento y meto gazapos de novato en las partidas rápidas. El caso es que después de un bajón anímico parece que me repuse y me decidí a participar en el III Torneo de Brozas.

Las partidas no es que fueran precisamente a ritmo lento, 15 minutos finish, pero al menos a ese ritmo me da tiempo para calcular algunas jugadas, pergeñar algún tipo de plan y no cometer errores tan evidentes como en las superrápidas.

No es mi intención hacer una crónica del torneo, sino hablaros de las sensaciones personales que produjeron en mí volver a competir y hacerlo de modo medianamente digno. Así que sólo un par de pinceladas sobre lo que sucedió.

En primer lugar, deciros que Javier Andrada Andrada, compañero del Peón Aislado, se hizo con la victoria global, cumpliendo con las expectativas, toda vez que no en vano le sacaba unos 250 puntos elo al siguiente del ranking.Y sobre el altercado que Andrada tuvo con el hijo de los Benavides, no puedo aportar ningún dato, dado que se produjo al finalizar la ultima ronda y para entonces ya me encontraba tomando birras con el pirata Luceño en un bar de las proximidades. En cualquier caso son cosas que pasan todos los dias en los torneos y a las que no hay que darles mayor importancia; diferencias que normalmente hablando se arreglan, y al proximo año serán compañeros de equipo en Division de Honor con el Peon Aislado, así que van a tener ocasiones de sobra de solventar sus diferencias.

A titulo personal, decir que estoy contento con el torneo realizado.

La primera ronda me cruzó con el bueno de Elviro, “instigador” de este torneo y mejor jugador local, que con este tipo de eventos trata de promocionar el ajedrez en su pegujal. Por aquello de no dejar en mal lugar a la joya del pueblo no me cebé con él y le dejé que me ganara. Bueno, no sucedió exactamente así. Lo cierto es que opté por una Caro Kann y jugué algo pasivo. Me defendí bien pero en el medio juego le dejé meter una cuña de peones en b6 y eso terminó pasandome factura. La única defensa posible fue jugar a5 para impedir que un caballo se instalara en dicha casilla atacando al alfil bloqueador de b7. Lo defendí como pude, pero cuando consiguió tocar con más piezas en a5 y comer mi peon con su caballo la posición se me vino abajo. Barajé la posibilidad de cambiar mi torre por su caballo, pero lo unico que conseguia era que su dama entrara en mi territorio e hiciera estragos en mis piezas. Así que abandoné.

En la segunda ronda tuve una partida tranquila, jugué con blancas una Escocesa y salí con ventaja de la apertura tras un “regalito” del rival, lo que ya no le dió opción a remontar. Lo curioso de esta partida es que descubrí que cuando tengo ligera ventaja juego más nervioso que cuando voy igualado o perdiendo. Imagino que es algo así como el temblor de la falsificación, del que hablaba Patricia Higsmith, y es algo a dominar en futuras ocasiones.

La tercera me enfrentó a una “vieja contrincante”, Pilar Glez Benavides, la pequeña Pili, la niña de los Benavides, que a su corta edad ya se está labrando un nombre a nivel regional dentro de este mundillo. Y digo lo de “vieja contrincante” porque en el por equipos de este año todos pensamos que me tocaría jugar contra ella en el cuarto tablero el dia que nos enfrentamos al Reino de Caissa, pero nuestras previsiones no se cumplieron y finalmente me cambiaron el rival.

Así que tenía ganas de jugar contra ella, y este torneo me dio la “segunda oportunidad”. Contra ella opté de nuevo por la Caro Kann, pero en esta ocasión estuve más acertado. Afortunadamente mi rival estuvo imprecisa en una serie de cambios, al final de los cuales había calculado que a cambio de un peón quedaba en mejor posición, pero que en realidad terminaban con sus dos alfiles en la misma columna abierta y sin posibilidades de reacción. Mi torre d8 fue ya suficiente para terminar la partida porque uno de los dos alfiles era mio, más el peón de ventaja, más la columna de marras, y con todo ello el segundo punto del torneo.

La cuarta ronda me enfrentó a Nacho Garcia, el Presi en funciones del Ateneo, un autentico peso pesado del ajedrez extremeño. Con Nacho tengo la espinita de que siempre me funde con sus estudiadisimas sicilianas, Curiosamente cada vez que he jugado contra él he conducido las piezas blancas y siempre ha puesto en practica alguna de sus variantes “mas calzone”. Así que intenté sacarlo de la teoria y probar con un Rossolimo Mejorado, pero rapidamente me saco de esos caminos y volvió a quedar con ligera ventaja posicional, nada grave de no haber sido porque cometí mi mayor error del torneo y en un cambio bastante sencillo calculé con el culo y le regalé todo un caballito, tras lo cual ya todo fue rodado para él. La partida estuvo interesante hasta que las simplificaciones hicieron estragos sobre el tablero y tuve que abandonar.

La mejor lectura que saqué de esta partida es que conseguí sobreponerme al error y seguir jugando como si no hubiera sucedido nada. Iba en desventaja pero la partida continuaba. Con esa idea continué jugando, a decir del propio Nacho las moví mejor y planteé más problemas a partir del error que antes de él. Y lo escribo entre lo positivo del torneo porque hasta la fecha cada vez que cometía un error de este calibre me cabreaba conmigo mismo y mentalmente abandonaba la partida, tirandola por completo.

Al llegar la quinta ronda llevaba dos de dos, así que me dije que si podía conseguir otro puntito entre las dos partidas que me quedaban me daba por conforme. Una partida fácil en la quinta ronda me abrevió el trabajo. Jugaba con negra ante un rival inferior y a d4 me fue llevando a la defensa Tartakover, en la que me siento seguro, asi que fui jugando solido y tranquilo y cosechando de las imprecisiones de mi rival, hasta que la ventaja material fue abrumadora.

Y llegamos a la ultima ronda, con mis tres puntitos en la saca y con el “pirata” Luceño de rival. Una partida facil, me dije, una defensa solida como la Caro Kann, bloquearle todos los peones que pueda, cerrar la posición y pedirle tablas. El también llevaba 3 puntitos y se encontraba satisfecho con lo conseguido, así que no podía ser dificil, o eso pensaba yo. El único error en mi planteamiento es que si hay dos aperturas que Luceño controle al dedillo son la francesa y la Caro Kann, asi que... bueno, al final, unas tablas de salón y “vamonos a tomar unas birras que estoy sediento”, oferta que acepté sin dudar ni un instante.

Finalmente tres puntitos y medio y tan contento.

Y hasta aquí llega esta minicrónica de mi torneo. Os recuerdo que está orientada, como todo el Rincon del Ultimo Tablero a novatos como yo, por lo que los jugadores avezados no sacarán de ello ningún provecho, aunque quizás pueda divertirles saber cómo lo pasan en estos torneos los “paquetillos”.

Estad atentos, el proximo día os hablaré de un software de entrenamiento que he descubierto hace poco y del que me parece interesante hablaros. Hasta entonces, un saludo.
Javier Magariños

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martes, 10 de febrero de 2009

El rincón del último tablero: El debut

Ya tenemos aquí el primer jugoso artículo de esta sección, esperamos que os guste y que nos contéis que os parece

OS RECOMIENDO QUE VEÁIS LA PARTIDA EN UN TABLERO





Aquí os traigo la primera partida por equipo que he disputado. Era mi debut en este tipo de competición y en próximas fechas os contaré las impresiones, bastante positivas, que me embargaron al luchar junto a unos cuantos amigos por un bien común, en este caso que el equipo Ateneo San Jorge, al cual pertenezco, consiguiera unos valiosos puntos que buena falta nos van a hacer para optar al ascenso a Primera Regional. Al final ganamos 3-1, pero esa es otra historia.

En esta primera ocasión ocupaba el cuarto (y último, no lo olvidemos) tablero y me jugaba el punto con un chico de 18 o 19 años llamado Ismael Granero, quien, al igual que yo, no posee Elo, ni fide, ni feda, ni cristo que lo fundó.

He de deciros que como me ha recomendado un buen amigo, volví a analizar la partida y por ello las conclusiones definitivas las he puesto en cursiva y servirán para que todos veáis como cambias de opinión respecto a una partida cuánto más analizas dicha partida y por ende te “metes más en ella”, algo que todos deberían tener en cuenta.

En esta partida yo jugaba con negras, así que no será muy difícil adivinar que mi rival empezaba moviendo, y lo hizo con el peón de dama.

1.d4 d5
2.Cf3 Cc6?

el desconocimiento de las aperturas es algo que intento corregir, pero mi mentor, Enrique, creador de este blog y primer administrador, se obceca en que juegue siempre aperturas abiertas, por lo que es muy sencillo sorprenderme con cualquier apertura de peón de dama.

(realmente no se debe ser tan crítico con esta jugada pues fácilmente podría transponer a la defensa Chi gorrín o a la variante Ragozin)



Mi rival no tardaría en clavarme el caballo de c6 y esa clavada, mantenida durante toda la apertura, me condujo a problemas graves que no supe resolver.
(en realidad parece que según mis “analistas”resolví este problema de la mejor manera)

3.c3 Af5
4.Cbd2 Cf6
5.e3 e6
6.Ab5 Ad6

Comienza la clavada, que obviamente intentaba explotar el contrario llevando su caballo a e5. Tras pensar un rato opté por defender esa casilla con mi alfil, aunque esto me obligaba a un prematuro cambio de este por el caballo, pero no encontré otra solución.

(ahora he llegado a la conclusión de que no jugué mal)

7.Ce5 Axe5
8.dxe5 Ce4

La otra opción que vi era Cg4, pero mi caballo, y la posibilidad de que tuviera que llevarlo a la columna h , era algo que me incomodaba.

(esto era lo que pensaba al poco de terminar la partida pero parece muy bueno para el negro Cg4 y tras la única Cf3 , el negro juega Ae4 y tiene un juego magnífico, aunque también Cd7 es bastante buena)

9.Cxe4 dxe4

Preferí comer de peón y abrir la columna de mi dama, que hacerlo de alfil. Mi idea era luego proponer el cambio de damas, con lo que los peones volvían a desdoblarse. El cambio era casi obligatorio para las blancas, a no ser que prefiriesen perder sin compensación su peón central.

(pero claro el blanco podía haber jugado Dxd8+ y doblar los peones en c6 en cuyo caso la posición blanca parecería preferible aunque habría alfiles de distinto color y parece que la partida debería encaminarse a tablas, mientras que tras el enroque blanco, éste tiene la pareja de alfiles)

10.0-0 Dd5
11.Dxd5 exd5
12.b3 a6?¡

Un error clarísimo. La idea del blanco era desarrollar su alfil por a3 e impedir mi enroque, y mi respuesta a su plan fue a6 para intentar expulsar el alfil de casillas blancas, con lo que demoré el enroque lo suficiente para que ya no pudiera hacerlo en toda la partida, perdí un tiempo hostigando al alfil y mi rival aceptó encantado tomar mi caballo y doblarme peones en la columna c.

(ahora veo claro que sin damas puedo enrocarme largo y no tendré problemas con lo que no es un error esta última jugada)

13.Axc6+ bxc6
14.Aa3 Rd7
15.f4 exf3
16.Txf3 Ag6
17.Tf4 The8

Reconozco que no le veo la intención a Tf4, así que seguí con mi idea de comerme el peón central de las blancas, algo que prácticamente ya no iba a poder evitar mi rival.

(lo cierto es que el blanco podía jugar Ac5 con idea de Ad4 o mejor aún , Tc1 seguido de Ab2 con idea de c4 y tocar en e5 y g7 manteniendo el equilibrio más o menos)

18.Te1 Txe5
19.Ab2 Tae8
20.Ac1 Te4
21.Tf3 c5

Las blancas intentan evitar cambiar torre y que el negro centralice su alfil o su torre de e8, y la retirada de la torre la aprovecho para avanzar el peón de c. Después de todo la teoría dice que en algún momento de las aperturas de peón dama el negro ha de jugar c5, y más vale tarde que nunca. Lo curioso es que en toda la partida el blanco trató de presionar los peones doblados de la columna c, lo que además creo que me evitó problemas.

(ahora sé que el negro no debe hacer obligatoriamente c5 pero debe intentar esa jugada o e5 aunque ya no estamos en la apertura…)

22.Td1?? c6

Si bien había ya visto la enfilada de las dos torres blancas en la diagonal, me dio miedo que la torre de d1 comiera el peón de d entrando en jaque. Un somero análisis me revelaba que después de 22...Ah5, 23.Txd5+ la simple respuesta ...Rc6 tocaba ambas torres, por lo que tenía asegurada ganar calidad, pero no quería perder un peón central, así que preferí esperar un tiempo, en el convencimiento de que mis piezas estaban más activas y que incluso pudiera darse la circunstancia de que mi rival no hubiera reparado en la enfilada, dado que además los dos estábamos jugando muy rápido, tanto que a esas alturas de la partida no llevábamos consumidos ni 20 minutos cada uno, de las 2 horas de las que disponíamos por bando.

(madre mía , si llego a hacer Ah5, tras Txd5+ las dos piezas quedan tocadas pero con la simple th5 se acabaron los” tocamientos”)

23.Rf2? Ah5
24.Aa3 Axf3
25.gxf3 Txe3
26.Td2 Txc3
27.Ab2 Tee3
















Cuando Enrique vio este movimiento le faltó muy poco para agredirme, físicamente digo, eh. Suerte que la buena de su mujer le ha dicho que tiene que tener más cuidado con el trato que dispensa a la gente, sobre todo a sus amigos.

28.Axc3 Txc3

Mi idea era muy simple: en lugar de aferrarme al material ganado y mover 27 ...Tce3, lo que implicaba perder el peón de g7 y con él la mayoría de peones en el flanco de rey, en vistas a un eventual final, al margen que después de devolver la calidad que llevaba de ventaja podía obligar a las blancas a cambiar un peón y desdoblar los de la columna c. Así que después de un rato pensando llegué a la conclusión de que desdoblar los peones de c, conservar el peón de g y la mayoría en el ala de rey era suficiente compensación como para devolver la calidad.

Por contra, Enrique me insistía que conservar la calidad y doblar mis torres en la columna e era mucho más interesante y cauto que entrar en un traicionero final de torres y peones, por mucho que fuera a quedar con tres peones de ventaja en el final.

29.Rg3 c4
30.bxc4 Txc4
31.Tb2 d4
32.Rf2 d3
33.Re3 Tc2
34.Tb4 d2

Gana, pero bastante más simple sería empezar a comer peones con Txh2 y luego Txa2

35.Td4+ Re6
36.Re2 Dd1+??

Otro error. Lo más grave es que es producto de la precipitación, cuando todavía me queda hora y media en el reloj. Lo normal es mantener la posición, comerme el peón de a2 y empezar a avanzar con los otros peones, dado que las blancas no pueden cambiar torre por torre y peón, pues quedarían en un final perdido; o bien coronar y comerme también el peón de h. Cualquiera de las dos opciones hubiera sido correcta.

(Enrique casi me da otra paliza al comentarles la segunda opción, porque en este tipo de posiciones aunque ambas jugadas ganan lo fácil sería poner a jugar el rey porque las blancas están paralizadas por el peón en séptima)

37.Rxd1 Txa2
38.h4 c5

Evitando que su torre entrara en mi séptima fila. Ya sólo era una cuestión de paciencia. La partida continuó hasta la posición del diagrama,









donde tras 55...Tf3 y 56 Txg4 la partida quedaba definitivamente sentenciada, pues tras el jaque de la torre negra en g3 obliga al cambio de torre y por dos módicos peones entregados en f y g, el negro se asegura la coronación del peón c.

(Recordad que las partidas se han de analizar despacio y si es posible con jugadores que jueguen mejor que vosotros, pero de manera que podáis aprender algo, pues de nada sirve decir luego “si hubiera hecho esta jugada el Fritz me da +1.20...”, máxime cuándo no sabemos porqué tenemos esa ventaja...)

Javier.



















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jueves, 5 de febrero de 2009

EL RINCÓN DEL ÚLTIMO TABLERO (NUEVA SECCIÓN)


EL RINCON DEL ULTIMO TABLERO (Presentación).



O “Ajedrez para torpes”, como yo, que también podría titularse así la nueva sección que en estos momentos inauguro oficialmente dentro del blog. Alguien que ponga el champán para brindar por tan insigne ocasión, que con la crisis ando escaso de efectivo.




El motivo de tan inusual idea es ofrecer una oportunidad a aquellos jugadores que, como el que suscribe, llevan poco tiempo en este deporte y que delante de un tablero se resignan a sufrir crueles derrotas a manos de los avezados ajedrecistas de su club, muchas veces en plena apertura; pero que aÚn así luchan por aprender los secretos de este milenario juego y devolver algún día parte de esas afrentas sufridas y, con tiempo, esfuerzo y entusiasmo, llegar a convertirse en jugadores medianamente respetables y respetados, dignos del club y del equipo al que pertenecen y representan.



Con la simple y sana intención de haceros participes de las tribulaciones de un jugador de segunda regional, os dejaré (espero que puntualmente) las crónicas de las partidas de mi equipo, para que así compartáis conmigo las mieles del triunfo o el amargo sabor de la derrota. Os desvelaré los pintorescos lugares donde en ocasiones tenemos que jugar, las peculiaridades de la segunda división, las anécdotas de viajes o las peripecias que puede pasar un equipo dentro o fuera del tablero.



Igualmente pretendo que a través de estas paginas compartamos algunas partidas interesantes, o algunas posiciones que considere instructivas o dignas de mención, los libros o software que me estén ayudando a mejorar, o los videos y fotos de los torneos.



Tanto en uno como en otro caso, insisto en que el enfoque es personal y que el punto de vista es el del último tablero de un club, por lo que no esperéis grandes análisis, profundos y complicados. Nada más lejos de mi intención y, sobre todo, de mi capacidad. Otras secciones de este blog se encargarán de ello. La mía es una tarea mucho más modesta, y espero que otros “últimos tableros” me ayuden a desarrollarla, por lo que desde aquí os ofrezco la posibilidad de colaborar conmigo en este blog. Animaos, nos vemos aquí próximamente.



Javier Magariños.

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